Nov 25 2007
El taller de organería de Federico Acítores cumple 25 años.
Leído en nortedecastilla.es por Javier Calvo
En el otoño de 1982, Federico Acítores y Ana, su esposa, decidieron trasladarse desde Barcelona a Torquemada, pueblo natal de él. Querían instalar en esta localidad un taller de organería. Al principio, tuvieron que superar importantes dificultades, sobre todo económicas, pero la ilusión y el apoyo de unos pocos hicieron que finalmente su ansiado taller fuera una realidad y que hoy celebre su 25 aniversario.
Unos meses después de que este matrimonio comenzara su andadura, se unió a ellos Alfonso de la Cruz, hermano de Ana, y posteriormente, en el año 1986, lo hizo Pascal Teubel. La restauración del órgano parroquial de Santa María de Mediavilla de Medina de Rioseco fue su primer trabajo. Al principio su labor en el taller se centró en las restauración de órganos, pero Federico tenía las ideas muy claras y su deseo era construir órganos nuevos, lo que le llevo a realizar inversiones importantes en maquinaria y a ampliar el taller. En aquellos años la plantilla del taller aumentó, y pasaron de ser 6 personas a las 16 que actualmente trabajan.
Del taller de Federico Acítores han salido numerosos trabajos para conventos de monjas y frailes, lugares donde los órganos no tienen la vistosidad que merecen, pero sí la ubicación adecuada en el ambiente litúrgico para la que fueron inicialmente concebidos.
Seis meses de trabajo
La construcción de un órgano de tipo medio suele durar unos seis meses de trabajo. Del taller de Torquemada han salido más de ochenta, siendo el de mayor tamaño uno construido para el Santuario de Santa Gemma, de los Padres Pasionistas, que llevó más de dos años de trabajo. Éste ha sido el órgano más grande construido en Castilla y León, aunque fuera para la comunidad de estos religiosos en Barcelona. En Castilla y León, el órgano de mayor tamaño ha sido el del Conservatorio Superior de Salamanca. Actualmente en el taller trabajan en la reconstrucción del órgano de Santa María de Renteria (Guipúzcoa) y en la construcción de un órgano para el Conservatorio Profesional de Palencia, entre otros encargos.
El trabajo salido de este taller de organería palentino ha traspasado las fronteras nacionales, ya que ha efectuado colaboraciones en Manila (Filipinas) y recibe constantes demandas de países americanos como México, Estados Unidos o Chile.
Para conmemorar los 25 años de este taller, el día 6 de diciembre se celebrará una jornada técnica sobre los orígenes del órgano castellano, su estado y su evolución. Por la tarde, se celebrará una jornada de puertas abiertas en el taller para que todo el que lo desee pueda contemplar cómo se construye un órgano.
Su constante avance y evolución, con la búsqueda de la calidad y de la sonoridad de los instrumentos, unidos a la seriedad de su trabajo, han conseguido que el taller de organería de Federico Acítores, el segundo de España en capacidad de producción, sea una garantía de futuro.

