Nov 15 2007

El rey de los instrumentos

Published by admin at 10:56 am under Noticias

Leído en lanacion.com.ar

No. No es el tema de “por qué no te callas” de Juan Carlos de España el que nos ocupa. El eje del protagonismo de hoy incluye al órgano que ya desde el siglo XIV era llamado “el rey” de los instrumentos y a su intérprete, Mario Videla, que este año celebra su jubileo como organista. Pero no se trata sólo de festejar los cincuenta años de actuación de este intérprete, que dio su primer concierto a los dieciocho. También es una oportunidad para destacar la maravillosa sonoridad que exhibe el gran órgano alemán Walcker, de la basílica Nuestra Señora del Rosario, en el Convento de Santo Domingo (Av. Belgrano y Defensa), el último instrumento de su tipo instalado en nuestra ciudad, en el año 1964, años después de la salvaje quema de iglesias y otros edificios históricos de la ciudad de Buenos Aires, infame estigma de nuestra historia.

En realidad el movimiento organístico de Buenos Aires, desde el punto de vista de sus intérpretes, cuenta con una tradición sólida. La más reciente es la que encarnan ejecutantes de la talla de Adelma Gómez, Mario Videla, Luis Caparra y Enrique Rimoldi, entre los de mayor actuación en estas últimas décadas. A su vez, los habían precedido, entre otros, Hermes Forti, Héctor Zeoli y el compositor e improvisador, Julio Perceval.

Pero yendo hacia atrás, la historia de la música colonial argentina nos sorprende por la profusión de órganos, aun en los lugares más remotos del país, instalados con enormes sacrificios para servir durante las funciones religiosas. Y aún más, en los primeros tiempos de la colonización también estuvo presente el órgano portátil, de reducidas dimensiones aunque de volumen suficiente para muchas de aquellas pequeñas iglesias de adobe. Sólo dos datos: en 1585, es decir, antes del establecimiento de los pueblos de las misiones jesuíticas, ya había un gran órgano en Santiago del Estero, mientras dos décadas después, en 1607, se contaba con uno en San Francisco de Córdoba.

Es apasionante la historia de los órganos y organeros en nuestro territorio, una trayectoria reconstruida magistralmente por el musicólogo Francisco Curt Lange en varios trabajos, entre ellos, el de la Historia general del arte en la Argentina, realizada en diez volúmenes por la Academia Nacional de Bellas Artes, con el título de “La música culta en el período hispano” (Vol. II, pp. 249-333).

Volviendo al presente, y en relación con este mismo tema, hay que festejar la aparición de un disco de Héctor Zeoli, una “remasterización” de dos antiguas grabaciones de discos de pasta, grabados en este órgano de Santo Domingo que es, junto con el del auditorio de San Juan, el último de los grandes “reyes” que se instalaron en el país.

Después de la muerte de Zeoli en 1993, hubo escasa actividad musical en la basílica del Rosario, hasta que el año pasado, por iniciativa de Festivales Musicales de Buenos Aires, el órgano reconquistó su cetro. Es con este magnífico instrumento de tres teclados, con 37 registros y cientos de tubos, donde Mario Videla, desde el domingo último, y durante dos fechas más (18 y 25 de noviembre) festejará sus cincuenta años como ejecutante, con una programación ordenada en torno de la obra de Bach, acompañada por un antes y un después que llega hasta el siglo XX. La cita es a las 17. Hasta el jueves próximo.

Por Pola Suárez Urtubey

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